OJODEPEZ Nº73

Hablar de suicidios debería sonar trágico. Y digo "debería" porque actualmente el suicidio es tomado muy a guasa. Nadie se lo toma en serio porque nadie cree que alguien pueda hacerlo. Es, por tanto, un ejercicio de empatía cada vez más difícil de realizar. Y si no, ¿quién se explica ciertas actitudes de los que se van a suicidar? De entrada está el que lo intenta a base de pastillas. ¿Desde cuándo pone en el prospecto que el uso excesivo puede matar? Y aunque fuese asi, ¿por qué no usan otro método más eficaz, como la guillotina, que mata con un 100% de seguridad y casi ni te enteras. Vamos, gente romántica que pretende llamar la atención, porque la muerte es algo que inquieta mucho a todo quisqui. En las noticias todo son muertos, porque es lo que mueve las audiencias; las que son sobre cosas bonitas, esas, para los libros, que el quiera conocerlas se deje la vista interpretando letras.

También están los famosos 'emos', seres que gozan con el suicidio pero que nunca lo realizan (muy a pesar de nuestros deseos por qué lo hagan y nos dejen ya en paz). Y asi podríamos acabar hasta con personajes tipo Neil de 'The Young Ones', que siempre anunciaba con cotidianidad su suicido.

La conclusión es que consumimos tantos tipos de muertes que ya apenas nos inquietan. Si te mueres, te jodes, uno menos. Ese es el lema. Tu muerte asegura mi pan de mañana. ¿Quieres más frases deleznables o con estas tienes suficientes? Yo sí me quedo satisfecho, y por eso cierro este trecho.

Firmado: uno de esos que escriben un texto minutos antes de suicidarse, para dar morbo y todo eso.