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Hablar de suicidios debería
sonar trágico. Y digo "debería" porque
actualmente el suicidio es tomado muy a guasa. Nadie se lo toma
en serio porque nadie cree que alguien pueda hacerlo. Es, por
tanto, un ejercicio de empatía cada vez más difícil
de realizar. Y si no, ¿quién se explica ciertas
actitudes de los que se van a suicidar? De entrada está
el que lo intenta a base de pastillas. ¿Desde cuándo
pone en el prospecto que el uso excesivo puede matar? Y aunque
fuese asi, ¿por qué no usan otro método más
eficaz, como la guillotina, que mata con un 100% de seguridad
y casi ni te enteras. Vamos, gente romántica que pretende
llamar la atención, porque la muerte es algo que inquieta
mucho a todo quisqui. En las noticias todo son muertos, porque
es lo que mueve las audiencias; las que son sobre cosas bonitas,
esas, para los libros, que el quiera conocerlas se deje la vista
interpretando letras.
También
están los famosos 'emos', seres que gozan con el suicidio
pero que nunca lo realizan (muy a pesar de nuestros deseos por
qué lo hagan y nos dejen ya en paz). Y asi podríamos
acabar hasta con personajes tipo Neil de 'The Young Ones', que
siempre anunciaba con cotidianidad su suicido.
La conclusión
es que consumimos tantos tipos de muertes que ya apenas nos inquietan.
Si te mueres, te jodes, uno menos. Ese es el lema. Tu muerte asegura
mi pan de mañana. ¿Quieres más frases deleznables
o con estas tienes suficientes? Yo sí me quedo satisfecho,
y por eso cierro este trecho.
Firmado: uno de
esos que escriben un texto minutos antes de suicidarse, para dar
morbo y todo eso.
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