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¿Queridos lectorzuelos:
No os preocupéis
lo más mínimo aunque tengáis los cojones
granizados de tanto esperar
a la intemperie ante la puerta de vuestro local favorito de espectáculos,
el flamante
Ojodepez fanzine abre sus puertas una vez más para agasajaros
con un novedosísimo y
original número con un tema grandioso a la par que empático
generacionalmente con las
frustraciones, decepciones y sinsabores que os concede la vida
día sí, día también.
Dos letras
dos, reza el encabezamiento del cartel de fiestas en esta ocasión;
dos letras
son las que componen el grito de guerra de nuestra comunidad como
desafío ante las
inclemencias de la existencia, aunque esto es muy parecido a la
introducción, pero me la
suda,¿por qué? Porque puedo! Jajajaja, sí,
ahora este editorial es mío y voy a hacer con
él lo que quiera, desde aquí escucho vuestro rechinar
de dientes y vuestros lamentos
mezclados con maldiciones hacia mi árbol genealógico.
Pero yo os aseguro que jamás
conseguiréis debilitar mi ánimo con vuestras ofensas
endebles e insustanciadas...Pero
miráos, con vuestros lamentos no conseguiríais ni
hacer llorar a un infante. Sois de tal
insignificancia que ni siquiera os merecéis que haga el
esfuerzo mental de saber si lo
que me dáis es asco, lástima, rabia o indiferencia.
-TOC,TOC!
-Vaya, qué curioso, llaman a la puerta, qué forma
más inoportuna de interrumpirme...
-¡ABRA INMEDIATAMENTE,ES LA POLICÍA DE INTERNET!
-Maldición, han debido rastrear mi ip y localizar todos
mis mensajes en los foros y en
los comentarios de Ojodepez...
-¡SI EN CINCO SEGUNDOS NO ABRE LA PUERTA ECHAREMOS LA PUERTA
ABAJO!
-¡Cálmense caballeros, si vienen de parte de Javier
Fesser no se preocupen, ya hicimos
las paces en el canal #mortadelo_y_filemon del IRC...!
-¡ABRA LA PUERTA INMEDIATAMENTE!
-De acuerdo, pasen, pasen (abro).¿Qué se les ofrece,
bellos agentes de la ley?
-Acompáñenos, se le acusan de graves delitos entre
los que se incluye la pederastia, lo
de bajarse películas de internet y estafar a bancos y robo
(la expresión oral nunca fue el
fuerte de la policía).
-¿Quéee?¡Se equivocan, ni siquiera tienen
pruebas contra mí!¡Además... GÑ! (tenía
el
comodín perfecto para esta situación)
-Disculpe caballero, no le molestaremos más, como no tenemos
nada más que hacer esta
mañana si quiere podemos hacerle unos recados.
-No es necesario, gracias. Son ustedes muy amables, con Dios...
-Que usted lo pase bien, buenos días.
Y así fue cómo me libré de varios años
de prisión gracias a la palabra que hace las
delicias de adultos y menores en todo Occidente, cuyo poder es
mayor que el de conjuros
como "Ní!" o "Qué va, qué
va, qué va, yo leo a Kierkegaard!"
Fdo:Ojodepez
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