Si una cosa ha alumbrado los corazones de todos los pequeños niños del mundo de lado a lado del mundo, durante años y años, destilando grandeza, bravura, emoción y heces de felino, ha sido ese compendio de artistas y animadores conocido como CIRCO.
El circo, tal y como lo conocíamos hasta el año 1 a.C. (antes de las Consolas) fue creado en 1768 por Philip Astley, un caballero inglés fanático del mundo del caballo (no tanto como algún Flores que otro) que juntó lo que antiguamente se hacía en ferias itinerantes en una misma carpa. Estamos hablando, claro está, de funambulistas, acróbatas, animales amaestrados, payasos, magos, sombras chinescas, saltimbanquis y demás fauna, que encandilaban a los niños allá por donde iban. ¿Quién no ha querido ser un payaso? Bien, se que hay muchos sueltos, pero de niño los ves de otra manera. ¿Y un mago? ¡¡Todo el mundo ha deseado ser mago alguna vez!! ¿Quién no ha querido ser David Copperfield? Sobre todo después de casarse con Claudia Schiffer. Ahora el circo es distinto, ha evolucionado, como su público y llega a cotas nunca antes vistas, en precios, más que nada.
Con su magia el circo se ha metido sin que lo notáramos en nuestras vidas, poco a poco, de ahí que tememos multitud de conceptos que nosotros empleamos de manera natural en nuestro lenguaje, como payaso, Burt Lancaster o friki, que proviene de los antiguos freaks o monstruos de feria que servían a los circos de gancho para la gente.
Y hablando de frikis y de circos, decir que Ojodepez, una vez más, estuvo en Expocomic 2006, pese a todas las adversidades: narutos asesinos, niñas en cueros diciendo que iban disfrazadas, fans de Goku, tipos oscuros, gafapastas sabelotodo y, lo que es más importante, nuestro “patrocinador”, ya que el Ayuntamiento de Leganés en el último momento se negó a hacer las copias de nuestro Ojodepez Inpeiper 4 debido a ciertos contenidos en su interior que ustedes, nuestros sagaces lectores, sabrán interpretar como inofensivos, ya que están hechos desde la dicha y el amor al cómic, pero que ellos consideraron como una gran afrenta al público en general y a vosotros, nuestros seguidores, en particular. A esto se añadió la caída de la página, como todos años para estas fechas, y es que como dijo aquel, montamos un circo y nos crecen los enanos.
Fdo. La mujer barbuda