Si hay algo que mueve este mundo son dos cosas. Por un lado el asqueroso a la par que necesariamente maravilloso dinero y por el otro lado la batalla de los sexos (cada uno tómeselo como corresponda).
Como diría el gran filósofo César Strawberry, el falo que ha ido creando la historia ha temido única y exclusivamente una cosa: a la mujer. Porque la mujer es un elemento extraño en nuestra sociedad. Extraño para la sociedad misma porque en una sociedad con dirigentes machistas, lenguaje machista, composición machista y cosas peores (que no viene al caso mencionar en aqueste rincón cibernético) un elemento discordante es una amenaza y por eso la mujer siempre ha sido sometida a vejaciones y despuntes varios. Se le ha obligado a apartarse a un segundo plano.
Al fin y al cabo lo que diferencia a la mujer del hombre es un único brazo cromosómico, que hace que dos seres destinados a ser compatibles sean siempre incompatibles. Y es que desde hace años hemos visto como la posición de la mujer ha ido evolucionando en la historia y la del hombre se ha permanecido estancada cual verde charca. Por algo será.
No obstante la constante guerra de etiquetaciones entre "sexo débil" o "sexo fuerte" cada vez va siendo inferior. Además siempre se ha dicho que tiran más dos órganos femeninos que dos carretas y mira que en mi pueblo las carretas son fuertes...
Pero no se trata de aburrirles ahora con debates existenciales que siempre estarán ahí como el huevo y la gallina, la gallina y el pollo, Marvel y DC o cualquiera similar, así que simplemente disfruten del numero que nos toca.
Fdo: Uno que son dos pero que al final sigue siendo uno.