- Buenos días.
- ¿A qué piso?
- El quinto, gracias.
- ...
- Cómo va el mundo, ¿eh?
- ...
- Bueno, éste es mi piso, adiós.
Ejem. Espero que recuerden la frase de Pulp Fiction: ¿Por qué creemos que es necesario decir gilipolleces para sentirnos cómodos? Ésta que han leído es la típica conversación de ascensor. Incómoda, incongruente e Indiana Jones. Y muchas veces ni eso.
El parroquiano de este medio de transporte tiene que soportar miles de situaciones más, tales como el llamar a dos ascensores a la vez y coger sólo uno, el niño cabrón que le da a los botones de cinco pisos a la vez, el padre de familia inepto que deja la puerta del ascensor abierta mientras espera durante media hora que su familia entre en el ascensor, y otras más que no enumero para que el ávido lector aguante lo suficiente para terminar el presente texto.
Los ascensores son animales crueles, sanguinarios, traicioneros, ruines, mezquinos, tajantes y pelícanos. Todo su modo de vida se basa en dos palabras con connotaciones sexuales: arriba y abajo. Y triste vida es la que sólo se basa en el sexo (¡ay!, quién la pillara...)
Terminaré el texto con las palabras del venerado Dalai Lama: "Si una persona me diese a elegir entre un viaje en ascensor y no leer el fanzine Ojodepez In Peiper 2, mataría a esa persona". Recordad esta importante reflexión a la hora de ir al Expocómic de Madrid este fin de semana. En él os encontraréis con la segunda entrega de nuestro flamante fanzine en primoroso papel, con más humor, más páginas originales, más calidad y más copias (no os diré el número para no asustaros, pero tiene cuatro cifras, jopeta...)
Fdo. Yo soy aquel dibujante del fanzine ojopediano...