Seguro que muchos de ustedes podrán recordar al orondo presentador de Tele 5 Jordi LP. Yo no.
Hola de nuevo, amigos. He consultado unos datos y ya recuerdo quién era Jordi LP. La próxima vez lo haré antes de ponerme a escribir. Ahora os contaré su historia y cómo los cereales Special K arruinaron su vida.
Sus primeras apariciones públicas fueron notables. Ataviado con una larga túnica azul de color morado se hizo de oro anunciando unos famosos cuchillos que, al grito de "ático", cortaban todo aquello que se les pusiera por delante. Asimismo, no debía uno confundirse, pues al grito de "piso" el cuchillo explotaba en mil pedazos. Como todo buen actor, Jordi se preparó durante meses para el papel. Comenzó pegando sus dos pies para convertirlos en una especie de mango. Fue tal la situación que la gente pensó que se trataba de una sirena, así que comenzaron a llamarle "Ariel" y le tiraron al mar para que viviera en "libertad". Cuando logró, nadando, llegar a una orilla cercana, se encontró con un príncipe que se enamoró de él, un pájaro que hablaba y un cangrejo que le repetía constantemente que debía dejar la cocaína. Posteriormente, hizo que afilaran su perfil, de tal modo que podía cortar con su nariz todo lo que se propusiera: una naranja, otro cuchillo, una sierra eléctrica, la sierra de Madrid e incluso Sierra Morena. Cuando prácticamente era un cuchillo, se dio cuenta que dicho anuncio no nadie le había propuesto el anuncio, sino que había malinterpretado unas palabras leídas en una valla publicitaria "Prepárate para tu desafío" junto al cartel de la película "Al filo de la sospecha".
Muchos años después, Jordi se hizo famoso al ser descubierto por el célebre programa "Saturday Night Live" cuando era capaz de colocar su cuerpo de tal forma que si se metía dentro de un tocadiscos sonaba la canción "Light my fire" del grupo The doors. Pero, aunque su carrera iba viento en popa, cosechando un éxito tras otro (y no me refiero, como estará pensando el pícaro lector, a un campo agrario), el se sentía cada vez más fuera de lugar.
Hay gente que se busca la vida de forma curiosa. Una vez conocí a un hombre que se dedicaba a vender ordenadores portátiles. No es que fuera curioso este hecho, pero sí lo fue que, finalmente, debido a la mecanización del trabajo, fue uno de los ordenadores (concretamente un AMD con un procesador de más de 1000 Ghz) quien le vendió a él como el que vende a una antigualla cualquiera. En cambio, nuestro amigo Jordi tuvo una idea mucho más inspirada: compraría al por mayor cajas de Special K y se dedicaría a vender los cereales uno por uno, convenciendo a la gente de que era una especie de microodernadores. El primer día, vendió mil quinientos, porque se colocó estratégicamente a las puertas de la NASA. Sin embargo, cuando uno de los científicos se dispuso a usar dos cereales interconectados con un cable axial para lanzar el primer cohete de chicle al espacio (él mismo había propuesto que dada su naturaleza elástica, podría visitar todos los planetas a la vez), un compartimento de la lanzadera estalló y comenzó a llenarse de leche. Jordi fue perseguido durante unos tres días, y finalmente pudo escapar haciéndose pasar por un barco.
Con el tiempo, el mismo científico que comprobó en su propia piel el engaño de Jordi obtuvo el premio Nobel de la Paz al mandar al espacio al grupo Los Planetas y pronunciar la famosísima frase "Los Planetas están en los planetas", estructura sintáctica que ha marcado generaciones y que hoy sigue siendo recordada en spots publicitarios, campañas políticas y en el lenguaje popular de los barrios más desfavorecidos.
De la misma forma que Jordi, muchos otros artistas han estado a punto de dar al traste con sus prometedoras carreras gracias a estos malditos cereales. Veamos si no algunos ejemplos, extraídos de revistas antiguas de mi colección privada:
Tim Burton: "Estuve doce años rodando películas con uno de esos cereales. No podía entender como, después de rodar, al introducirlo en el vídeo éste se rompía en pedazos. Menos mal que hubo un momento en que alguien me explicó que las películas se hacían con cámaras".
Ana Belén: "Los Special K también estuvieron a punto de arruinar mi talento. Victor y yo sacamos el primer disco con el nombre de "Copos de maíz azucarados". El manager pensó que a los niños les encantaría. Él llamaba "niños" a las voces de los espíritus que le acechaban y le obligaban a hacer cosas".
Rosario Mohedano: "Antes de entrar en la casa de Gran Hermano me infiltré en una caja de esas diabólicas cosas. Por fuera parecía más grande; sólo pude meter la cabeza y lo único que conseguí fue darme un golpe contra la puerta cuando bajé a dejar la basura".
Como dijo la cantante de Amaral, al ser obligada por la presentadora de la Mtv Cristina Urgel a introducirse en el interior de un reloj de cuco en la última edición del Premio al Bikini más Estampado celebrado en el fondo del Mar Mediterráneo: "Que te llames así no significa que tenga que darme prisa".
Claudio Buenafuente Merín