- Buenos días.
- Será "buenas tardes", ¿no?.
- Será...
Los nervios me hacían decir gilipolleces. Eran las 7:00 PMI y yo diciendo buenos días... Bueno, total, lo único que íbamos a hacer era comer un besugo. Y esperaba que valiese para conseguir el aumento de sueldo, claro...
- ¿Y qué vamos a comer?
- Besugo.
- Tu padre.
- Perdón.
Policarpo Chirimoyo era el editor de OjoDePez Fanzine, el hombre en las sombras, el que se encargaba de todo lo relativo al merchandising y esas cosas... Este sátrapa era más famoso que Goe, aunque tenía pinta de inocentón. Para mí que no había matado un bongo en su vida. Además era inseguro, y más mudable que el foro de OjoDePez. Tenía una nariz más pequeña que Mongo y era más calvo que Criko. Era más feto que hombre, la verdad. Aunque fuese la persona que tiene siempre la última palabra en OjoDePez, la verdad es que no imponía mucho.
Se sentó en el comedor y fui a sacar el besugo del horno. Lo traje y me senté. A él le dejé el honor de partir el besugo en dos, cual si esto fuera la cena de Acción de Gracias. Cogió el cuchillo y dije:
- ¡Vaya sable!
(Si las miradas matasen...)
- Perdón, qué trute...
Estaba acongojado, no tenía que haberle dicho nada. Lo repartió en dos platos. Pero no pudimos comerlo: estaba más duro que las críticas de EFE y tenía menos sabor que chicas la Plantilla de OjoDePez. La reacción del Sr. Chirimoyo fue más rápida que UPL haciendo las entregas de sus páginas.
- Yang, cruch, traxúpa, mela, tititfrush, pritigüoman...
Aunque su respuesta fue como los tebeos de Balder y Mariano S.: Incomprensible. Como no sabía que hacer, le di un poco de beber. Bebió un poco y, cogiendo la taza me la echó en la cara..
- ¡No me gusta este café!
Me sequé la cara con una servilleta, mientras Policarpo me decía:
- No te laves la cara. Eres un cerdo y lo sabes.
- Lo sé.
- ¿Se puede saber dónde ha comprado este besugo?
- Oh, es una larga historia, verá...
Me encontraba en una situación parecida a Ilustradanus: envidiable. Si conseguía hacer una historia interesante, Policarpo me subiría el sueldo un 17%. Ahora mismo cobro 0€, conque hagan cálculos, señores. No aburrirle era igual de imprescindible que darle un subforo a Magín, el 50% de nuestra audiencia.
- Oiga, mientras la cuenta, ¿le importa si me fumo un Jamaiquito™?
- Sr. Chirimoyo, la duda ofende.
- Bueno, allá vamos con la historia:
"Esta mañana, nada más llamarle a usted para invitarle a comer, fui rápidamente al mercado. Me acerqué al puesto al que siempre voy y le pedí un besugo. La verdad es que no sé si me dio un besugo, pero la chica es muy mona y tal, ya sabe... es un poco más sexy que la abuela, con una frondosa melena platino como la que tiene el Coronel Tuk. Una chica muy simpática, sí señor.
- Perdón, pero ¿este besugo vuela?
- No. ¡No sabe volá!
- Ah, qué lástima. ¿Y tú que votaste en el Referéndum sobre la aprobación de una Constitución Europea?
- A mí no me preguntes, solo soy una rata. Son 60€.
- Toma y gracias. Hasta ¡¡¡muy pronto!!!". Y así fue todo.
- ¿Ya?
- Sí.
- ¿Y usted es dibujante de OjoDePez?
- Patatas traigo.
- Vamos, que sí. Pues menuda historia más sosa.
- Las tengo más sosas.
- Lo que yo quiero es un besugo.
- También está muy soso.
- Y usted está muy besugo.
- Patatas traigo.
- Que le den.
- ¡Buenas tardes!
Desde entonces la vergüenza me inunda y la conciencia me reconcome. Me he decidido a escribir una nota pública para pedirle perdón. Sr. Chirimoyo: usted mola más que las cartas de Pokémon, perdóneme.
¡Y que viva el Fary!